Actos que evidencian una doble moral de la población que, por un lado critica las políticas que se implementan en Estados Unidos en contra de migrantes y por otro, limitan la ayuda humanitaria que realiza La Sagrada Familia

 

Representantes del albergue para migrantes La Sagrada Familia en Apizaco, lamentaron la decisión de la autoridad municipal de colocar una reja que impide el libre acceso a ese centro de ayuda, desde la conocida Tercera Privada en la Colonia Ferrocarrilera.

 

La reja o también conocida como malla ciclónica, fue colocada el pasado lunes por trabajadores del ayuntamiento de Apizaco, según confirmó Sergio Luna Cuatlapantzi, representante del albergue para migrantes.

 

Sin embargo, aclaró que la medida surgió a petición de un grupo de vecinos de la zona, quienes “argumentan que la calle es invadida por migrantes, entre otras cuestiones”.

 

Lo anterior, pese a que en repetidas ocasiones sostuvieron mesas de diálogo con las autoridades del municipio de Apizaco para que se concretaran otro tipo de acciones, contrarias a que, como en este caso, se impida el transito libre de los migrantes en esa zona de la ciudad rielera.

 

Y es que la Tercera Privada era la única vía libre para poder llegar al albergue La Sagrada Familia, que además se encuentra a espaldas del conocido templo de Cristo Rey en el bulevar Álvaro Obregón.

 

Ahora, la reja colocada impide el paso y únicamente se puede llegar al albergue si se cuenta con una llave para abrir una pequeña puerta que se colocó en la estructura metálica, cuya copia no había sido proporcionada al personal del albergue al momento de que Síntesis realizó la consulta.

 

“Nuestra petición es que no impidan nuestro paso y nuestra labor de ayuda humanitaria”, señaló Sergio Luna, al confirmar que por estos hechos se promoverá una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).

 

Estos actos evidencian una doble moral de la población que, por un lado critica las políticas que se implementan en Estados Unidos en contra de migrantes y la advertencia de un muro en la frontera norte, pero por otro, limitan la ayuda humanitaria que realiza La Sagrada Familia en Apizaco.

 

A esta situación que limitó el tránsito de migrantes en esa zona de la ciudad, también se suma la negativa de las autoridades federales por quitar los postes de concreto asentados a lo largo de la vía del ferrocarril, los cuales han motivado un número importante de personas migrantes accidentadas, desmembradas y hasta fallecidas.