REVELA EL INSTITUTO MEXICANO DE LA COMPETITIVIDAD

 

(NADIA MENDOZA) El Índice de Información del Ejercicio del Gasto precisa que la entidad obtuvo una calificación de 60.1; el promedio nacional es de 58.7

 

La entidad está por debajo del promedio nacional en el cumplimiento del Índice de Información del Ejercicio del Gasto (IIEG) 2018, al ocupar el sitio 17 y obtener una calificación de 60.1, reveló el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco).

 

En su sitio web, señaló que el análisis del gasto de los estados refleja la falta de planeación, un incumplimiento generalizado de los presupuestos de egresos y poca vigilancia de los congresos estatales.

 

Los gobiernos con mayor cumplimiento fueron Puebla, Campeche y Querétaro, mientras que los últimos son Michoacán, Ciudad de México y Nayarit. Tlaxcala ocupa el lugar 17.

 

Así, Tlaxcala gastó 1% más de lo aprobado dentro de los recursos burocráticos, mientras que en comunicación social erogó 50 % menos de lo avalado.

 

En cuanto a combustibles, estableció el Imco que el estado pagó 61 % más, y en ceremonias oficiales gastó 89 % más de lo aprobado.

 

El IIEG 2018 mide el cumplimiento de la calidad de la información sobre el ejercicio del gasto de los 32 poderes ejecutivos, pero al no alcanzar el 100 % de desempeño, ninguna entidad da cumplimiento a la Ley General de Contabilidad Gubernamental, que es un instrumento normativo que a más de 10 años de aprobación ordena los mecanismos de transparencia, armonización y homologación de información sobre el ejercicio de los recursos públicos.

 

De acuerdo con el IIEG 2018, Tlaxcala mantiene desde el ejercicio pasado y el que está en curso la posición 17.

 

Por lo anterior, el Imco señaló que el cumplimiento a los presupuestos de egresos de las entidades federativas es un acto de simulación y discrecionalidad, pues subestiman sus ingresos, gastan más de lo presupuestado y se endeudan por arriba de lo planeado.

 

Además, la falta de acción por parte de los congresos locales es una muestra de que no son un contrapeso real para los gobernadores y sus secretarías de Finanzas.