Empezaremos ya las acciones concretas de reparación de escuelas, pero si los padres de familia las destruyen, perdemos las evidencias y no podemos enviar los elementos que sustenten nuestra propuesta para bajar el recurso y dárselo a esa institución educativa, advirtió Manuel Camacho Higareda, secretario de Educación Pública en el Estado y Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (Sepe-Uset), sobre las demoliciones de bardas que paterfamilias realizaron esta semana.

 

Calma, pide Camacho a los padres de familiaEntrevistado en su oficina, hizo un llamado a que la gente cobre conciencia de la situación, “que nos apoye porque nosotros los apoyamos, tenemos la misma preocupación y que muy pronto vamos a tener todo de pie y de vuelta a la normalidad, pero ahorita necesitamos calma”.

 

Destacó que de las mil cuatro reportadas con afectaciones, “solo 942 presentaron daños menores, 61 reclaman una reconstrucción parcial y una sola escuela va a ser reconstruida totalmente”, la Técnica 41 de Xaloztoc.

 

Reiteró que ya están activas el 98 % de las escuelas, “nos queda un 2 % que, por su afectación, no han podido ser abiertas porque van a ser atendidas de inmediato gracias a estos fondos federales que el Gobierno federal nos ha autorizado”.

 

Manuel Camacho Higareda, secretario de Educación Pública en el Estado, señaló que solo una escuela va a ser reconstruida totalmente: la Técnica 41, de Xaloztoc. / Jesús LIMA

 

Añadió que ya está en labores escolares el 99 % de la matrícula, “todavía hay un 1 % que debe ser reubicado en espacios adecuados, los cuales son aquellos que garanticen su seguridad y su aprendizaje”.

 

Explicó que en algunos casos los municipios o presidencias de comunidad han facilitado salones para retomar actividades, sin embargo, se está considerando la renta de aulas móviles en aquellos casos graves, cuyas escuelas no tengan espacio dentro de su propio terreno y que la presidencia no haya podido prestarles algún espacio.

 

Recordó que desde los primeros minutos de la contingencia sísmica, activaron toda la estructura de la Sepe para hacer un censo de escuelas que presentarán algún tipo de afectación, se nutrieron de dicha información que les proporcionaron los directores en cada una de las escuelas, crearon un padrón y comenzaron a visitar escuelas de manera focalizada.

 

“Aquellas que habían presentado algún tipo de daño para determinar qué tan grave había sido y una vez que supiéramos la magnitud, determinar cuál era la necesidad de reparación y de intervención y de gasto económico”, expresó.