La nominada por la canción 'Meant to Be', criticó a diseñadores en las redes sociales por negarse a hacerle un vestido a medida, algo omnipresente en la alfombra roja

 

Bebe Rexha, nominada al Grammy a la Mejor Artista Revelación, señaló que lucha para encontrar un vestido para la ceremonia del 10 de febrero, teniendo que enfrentar a diseñadores que la consideran “demasiado grande”.

 

La también nominada por la canción “Meant to Be”, criticó a diseñadores en las redes sociales por negarse a hacerle un vestido a medida, algo omnipresente en la alfombra roja.

 

“Mi equipo contactó a algunos diseñadores. Y muchos de ellos no quieren vestirme porque soy demasiado grande. Si una talla 6/8 es demasiado grande, entonces no sé qué quieren que les diga. Entonces no quiero llevar su p**o vestido”, dijo Rexha.

 

“Están diciendo que todas las mujeres del mundo que son talla 8 no son lindas y no pueden llevar sus vestidos”.

 

Otros famosos como Adam Lambert y la modelo Tyra Banks tuitearon a favor de Rexha, quien afirmó que “su culo talla 40” asistirá a la gala de los Grammy.

 

La cantante no especificó qué diseñadores le habían dado la espalda, pero su denuncia puso en evidencia una vez más el desafío al que se enfrentan las mujeres que no caben en los vestidos de prueba, limitados a las modelos de pasarela.

 

En 2016, la actriz Leslie Jones llamó la atención sobre este problema al tuitear que no tenía nada que usar para el estreno de la película Cazafantasmas (Ghostbusters).

 

“Es tan divertido ver cómo no hay diseñadores que quieran ayudarme con un vestido de estreno de una película”.

 

Entonces el diseñador estadunidense Christian Siriano acudió en su ayuda, vistiendo a Jones con un vestido rojo con un escote que dejaba sus hombros descubiertos y una larga apertura en la falda.

 

“No debería ser excepcional trabajar con gente brillante sólo porque no tienen medidas de modelo. Las felicitaciones no tienen lugar, el cambio sí”, tuiteó Siriano acerca del episodio.

 

Ayer ofreció también su ayuda a Rexha en Twitter.

 

“Hemos vestido a @BebeRexha un par de veces ¡y nos encantaría hacerlo de nuevo!”.

 

NO ES LA ÚNICA

Esta no es la primera vez que las curvas espantan a los diseñadores y que figuras del espectáculo sufren para desfilar glamorosamente por la alfombra roja.

 

La modelo Ashley Graham no fue a la gala del Met 2016 porque ningún diseñador le hizo un vestido a medida a tiempo; al parecer la invitación le llegó de último momento, según elpais.com. Generalmente las marcas manejan vestidos de prueba limitados a tallas de 0 a 4.

 

Melissa McCarthy denunció hace algunos años que varias firmas rechazaron vestirla para los Oscar de 2012, según washingtonpost.com.

 

Christina Hendricks es otra que ha sufrido para encontrar un diseñador que quiera vestirla. En 2010, la actriz señalaba que a pesar de que la gente decía cosas bonitas de ella, los diseñadores no le querían prestar un vestido.