La polémica por la elección de 2022 es tema para FIFA, que pidió a la Concacaf adelantar un informe pensando en cambio de sede

 

Además del problema geopolítico que enfrenta Qatar en sus fronteras para organizar el Mundial 2022, el escándalo por corrupción en la adjudicación de la sede mantiene de cabeza a la FIFA, buscando una solución. Entre jerarcas del órgano rector del futbol existe ya consenso necesario para generar una alternativa urgente que evite la cancelación del torneo posterior a Rusia 2018. La posibilidad del cambio de sedes que destapa Ignacio Suárez tiene eco en Moscú. 

 

La preocupación en FIFA no ha sido expresada oficialmente a la opinión pública; sin embargo, durante la semana del reciente sorteo mundialista, un informante allegado a uno de los miembros del Consejo Directivo del organismo mundial confió a RÉCORD que es prioritario el caso en la agenda del presidente Gianni Infantino, quien ha pedido a colaboradores cercanos encontrar soluciones, a fin de asegurar, ya que sí se jugará el Mundial de 2026, “donde y como sea”, según reveló. No ha existido decisión “más tóxica para FIFA” que la de entregar el de 2022 a Qatar, agrega.    

 

La preocupación aumentó en las semanas recientes por el juicio que se realiza en Estados Unidos contra sobornos en 2010 para que el país árabe ganara la sede; las acusaciones que se han destapado provocaron que estos días, en Moscú, los integrantes del Consejo de FIFA aceleraran pláticas sobre las opciones para evitar que el Mundial  posterior al de Rusia se suspenda.

 

Uno de los testigos clave en la investigación, Alejandro Burzaco, reveló en el juicio que 25 directivos con voto en el Comité Ejecutivo de FIFA recibieron millones en sobornos por apoyar a Qatar, que derrotó a EU en la carrera de hace siete años. La semana anterior, Luis Bedoya, extitular de la Federación de Colombia, aceptó y detalló cómo un enviado qatarí les hizo una oferta a varios dirigentes para ‘hacer lobby’.  

 

El Comité Organizador de Qatar 2022 ha mantenido un inusual silencio ante el escándalo, mientras las pruebas siguen apareciendo en Brooklyn tras los arrestos del FIFAgate de hace un par de años, y el organismo internacional de futbol tampoco ha podido entregar pruebas que demuestren su transparencia. Parecen resignados a tener que dejar que paguen los infractores, a sacrificar el torneo en busca de mantener la continuidad de la Copa.

 

Miembros del comité de Qatar 2022 en una conferencia

 

Preguntaron ya a alianza de Concacaf

 

Además de la enlodada adjudicación de la sede mundialista, el Departamento de Justicia de EU también investiga sobre millonarios sobornos para ganar derechos de transmisión del Mundial. Pero en ninguno de los dos casos se ha podido corroborar que participaron actuales cabezas del futbol de EU, Canadá o México.

 

En los derechos de transmisión, la liga que hizo Burzaco con Televisa ya fue aclarada, incluso por la propia televisora en instancias internacionales. Al argentino también le preguntaron por Sunil Gulati, mandamás del futbol estadounidense, pero quedó libre de acusaciones.

 

Un allegado a un integrante del Consejo de FIFA aseguró a RÉCORD en Moscú que las sedes de la triple alianza candidata para 2026 ya fueron visitadas por gente del organismo rector del futbol internacional, de forma no oficial, para adelantar el informe de sus estadios para 2026. La respuesta fue positiva, tanto que generó la posibilidad de pedirles que adelanten la organización.

 

Así, los tres gigantes del norte del continente gozan de credibilidad y apoyo de la cabeza de FIFA para salir como opción ante el posible intercambio de sedes para el 2022. Adelantar el Mundial en Estados Unidos, México y Canadá luce hoy como la mejor respuesta al escándalo de sobornos por Qatar.