La cabeza del Piojo no peligra, sin embargo, el dueño no tolerará más actos de indisciplina en las Águilas

 

La derrota por goleada ante Cruz Azul provocó un gran sinsabor en el dueño del América, Emilio Azcárraga Jean, quien estuvo ubicado en su palco del Estadio Azteca el pasado sábado y fue testigo del concierto de errores azulcremas durante la noche, por lo que pidió cuentas a la brevedad a pesar de que no habrá por ahora ultimátum para el técnico Miguel Herrera o la directiva.

 

La actitud y displicencia de algunos jugadores como Roger Martínez -nuevamente expulsado- dejaron mucho qué desear, por lo que no pueden caber más actos de indisciplina que afecten al equipo, a pesar de que como sucede con el colombiano, no cumplió en este verano su intención de regresar al futbol europeo y permaneció más a fuerza que con ganas.

 

Las Águilas se encuentran ubicado en puestos de calificación gracias a lo ‘benevolente´ del torneo, pero en el vestidor no todo es color de rosa y, por ejemplo, Nicolás Benedetti ya demostró impaciencia por la falta de minutos, sin dejar de mencionar que fue de los más ‘apegados’ a Jérémy Ménez.

 

Pero los corajes del mandamás águila no disminuyeron horas después de la escandalosa goleada ante los celestes, ya que al retirarse del Azteca, el técnico Miguel Herrera arremetió contra el cuerpo arbitral comandado por Marco Antonio Ortiz y lo llamó "put.." y “maricón” ante las cámaras. Y es que cuando la FMF y los clubes están esforzándose arduamente para erradicar el famoso grito homofóbico al despejar los porteros, Herrera no 'predicó' con el ejemplo y causó gran malestar en el gremio futbolístico.

 

La Comisión Disciplinaria ya espera la queja de la Comisión de Árbitros para poder iniciar una investigación y podría darse una sanción ejemplar hacia el Piojo, por lo que no sólo tendría que cumplir con un juego de suspensión por protestar y ser expulsado ante Cruz Azul, y su debida multa de 10 mil pesos, sino también es latente que el castigo deportivo y/o económico aumente de acuerdo al Apéndice I del Reglamento de Sanciones que trata sobre las declaraciones o juicios públicos inapropiados.

 

“Las sanciones aplicables pueden ir desde 200 hasta 10,000 UMAs (17 mil a 845 mil pesos), y/o inclusive la suspensión o inhabilitación del afiliado”, se precisa.

 

Por si fuera poco, en el Apéndice III también se habla de sanciones por muestras de racismo o discriminación: “El que lo cometa será suspendido por un mínimo de 5 partidos en todas las categorías. Además, la Comisión Disciplinaria prohibirá al infractor el acceso al estadio y adicionalmente se le impondrá una multa que puede ir de 3,750 a 6,000 UMAs (317 mil a 507 mil pesos)”.

 

Con base en su criterio, la Comisión Disciplinaria también puede intervenir de oficio e iniciar la investigación correspondiente si es que no llegara una queja de los árbitros. Este lunes, se espera que así suceda y el DT azulcrema tendrá que hacer frente a un nuevo improperio dentro de su carrera y conducta.