En México todavía existe una parte de la población que tiene la idea de que los museos son espacios para gente culta y de dinero y, lo peor, que somos espacios que siguen sin existir para ellos, criticó Héctor Rivero Borrel, director del Museo Franz Mayer.

 

Entrevistado a propósito del Día Internacional de los Museos que se celebra el próximo 18 de mayo, el también promotor cultural pugnó porque la gente que trabaja en los museos continúe sus acciones para revertir esta situación, a fin de crear más y nuevos públicos.

 

“Todos los museos tenemos en mente crear esta apertura, nos ven como templos de la cultura donde únicamente los iniciados pueden entrar y, sin embargo, ha habido ejercicios y experimentos donde se ha buscado desmitificar, romper esas barreras que estaban en la imaginación de la gente”, dijo Rivero, tras aclarar que los museos son instituciones abiertas a la sociedad en general.

 

Reiteró que es la gente del rubro cultural quien tiene la tarea de trabajar para eliminar esas barreras, a través de exposiciones y otras actividades de interés público. “Existe gente para la cual seguimos sin existir, porque tienen otras prioridades e intereses, porque siguen pensando que el museo no es para ellos”, lamentó.

 

En su opinión, lo que deben hacer quienes están en el rubro cultural en los museos, es romper con esa idea y que la gente cuando pise un museo, se convierta en visitante asiduo”, comentó.

 

Aunque si bien la mayor parte de los museos tienen una tarifa de entrada, Rivero Borrel aclaró que existen otros que no cobran y otros que tienen un día libre.

 

“Por supuesto hay museos que cobramos, pero tenemos un día libre; pensemos que el factor cobrar es un obstáculo, pero se tiene un día libre. Hay gente que le pesa pagar.

 

“Sin embargo, cuantas veces hemos visto que hay gente que, sí cuenta con los recursos, pero la decisión de cómo gastarlo, es muy personal, hay quienes creen que gastar 25 pesos es mucho, pero gastan más en conciertos, partidos de (futbol) soccer, y otras actividades, hay muchos casos”, señaló.

 

El también profesor de la Universidad Iberoamericana detalló que existe gente que simple y sencillamente no tiene a los museos en su itinerario.

 

“No está dentro de sus planes, no forman parte de sus hábitos y por eso no ingresan”, comentó, al tiempo que recordó la exposición fotográfica de Ashes and Snow, que se presentó en el 2008 en el Zócalo capitalino, en un Museo Nómada, donde la gente hizo largas filas para ingresar.