Aniverario. Historiadores preparan publicaciones biográficas del Caudillo del Sur para recordarlo a cien años de su muerte. Es importante evocarlo porque la Revolución Mexicana cambió las estructuras políticas, económicas y sociales del país, dice Felipe Ávila Espinosa

 

El centenario del fallecimiento de Emiliano Zapata se conmemorará en el 2019 y, por eso, investigadores alistan la revisión de archivos históricos para hacer publicaciones biográficas sobre este personaje mexicano que, junto con Frida Kahlo, es uno de los mexicanos más conocidos a nivel internacional. El investigador Felipe Ávila Espinosa es uno de los expertos pertenecientes al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) que revisa la vida del Caudillo del Sur.

 

“Desde luego Emiliano Zapata es una de las figuras más importantes no sólo de la Revolución Mexicana, sino de la historia de México, es uno de los personajes más reconocidos a nivel internacional. A lo largo del siglo XX se convirtió en el símbolo del agrarismo en el mundo. Es el personaje que mejor representa la lucha de los campesinos por la justicia y libertad a nivel mundial, es de esos mexicanos que ha trascendido nuestras fronteras”, comentó el historiador.

 

En opinión de Ávila Espinosa, es importante recordar a Zapata (Morelos, 8 agosto 1879-10 de abril 1919) porque la Revolución Mexicana cambió las estructuras políticas, económicas y sociales del país, sobre las que se construyó la historia del siglo XX mexicano, y porque parte de ese cambio se debió a la resolución del problema agrario.

 

“La Revolución fue una revolución campesina, hecha por los sectores agrarios pobres de una buena parte de la República, quienes cambiaron el régimen de propiedad. Antes de este movimiento, el campo estaba dominado por la hacienda y los latifundios, pero la Revolución acabó con los terratenientes, les permitió a los campesinos mexicanos adquirir la tierra”, señaló el director general adjunto del INEHRM.

 

La Revolución Mexicana, agregó Ávila Espinosa, acabó con ese modo de producción y convirtió a los campesinos, ejidatarios y comuneros en actores centrales del desarrollo agrícola.

 

“Con ello se produjo una de las reformas agrarias más profundas y amplias en la historia latinoamericana, porque les entregó la tierra a millones de campesinos, más de la mitad del territorio nacional que estaba en manos privadas fue transferido a ellos. Ésa fue una, reforma agraria sin precedentes que pudo ser posible con al artículo 27 constitucional”, destacó.

 

Pero en la manera en cómo se resolvió de raíz el problema agrario, Emiliano Zapata y su movimiento, el Ejército Liberador del Sur, fueron una parte sustancial, “por eso se ha vuelto el símbolo del agrarismo por antonomasia, por eso es importante recordar su figura, porque representa la Revolución Mexicana desde la visión de los campesinos que cambiaron al país para poder tener la tierra y trabajarla”.

 

El también autor de Los orígenes del zapatismo (El Colegio de México-UNAM, 2001) y El gobierno Interino de Francisco León de la Barra (UNAM, 2005) señaló que empezará un libro sobre la vida de Zapata, así como de la historia general del zapatismo, publicaciones que espera tener listas para celebrar el centenario de fallecimiento del Caudillo del Sur, a conmemorarse el 10 de abril de 2019.

 

—¿En dónde están resguardados los documentos pertenecientes a los zapatistas? 

 

—El más importante está en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la Biblioteca Nacional, en el Fondo Reservado, ahí está el archivo de lo que era el Cuartel General del Sur, tiene más de 20 mil documentos originales del movimiento zapatista, entre cartas de Zapata, circulares, planes; también tiene fotografías y una correspondencia muy nutrida de Zapata con sus principales generales, y de Zapata con Villa, Madero y los principales actores políticos del momento.

 

“El archivo del Cuartel General del Sur quedó en manos del general Gildardo Magaña, quien fue el sucesor de Zapata cuando lo asesinaron, fue elegido por los pocos generales zapatistas que aún había. Él se quedó como propietario de ese archivo y después lo donó a la UNAM”, respondió.

 

Otros lugares que resguardan parte de la historia de Zapata son el Archivo General de la Nación (AGN) con el Fondo Emiliano Zapata, el Fondo Cuartel General del Sur y el Fondo Soberana Convención.

 

“En el Fondo Soberana Convención está documentada la participación de los zapatistas destacados y hay otro que es el Archivo Genovevo de la O, uno de los más importantes generales zapatistas de la zona del Ajusco de Santa María antes de llegar a Cuernavaca, ese archivo es maravilloso porque tiene miles de cartas de la gente común que le escribió a Genovevo sobre diversos temas: alertándolo de ataques, opinando sobre la situación política u ofreciéndole ayuda”.

 

Sobre la importancia de recordar efemérides, Ávila Espinosa comentó que así como es necesario conocer la historia de nuestros padres y abuelos, también como nación es importante que las generaciones actuales entiendan “a las generaciones que fueron nuestros padres, madres y abuelos; los revolucionarios son nuestros bisabuelos y para poder entendernos es necesario conocerlos, saber de dónde venimos para tener más claro hacia dónde podemos ir”.