El escritor irlandés señala que este acto es para “compartir el aprendizaje”. “Es un poco parecido a ir al teatro, porque se juntan muchas personas para compartir un momento”.

 

Leer con alguien un libro o ir al teatro son dos actividades que significan jugar con la imaginación, ejercicio que debería practicarse más entre padres e hijos, comenta en entrevista el autor e ilustrador irlandés Chris ­Haughton (Dublin, 1978), a propósito de su reciente libro No tengas miedo, cangrejita. 

 

La historia que narra el ganador del Junior Magazine Picturebook 2012 comienza cuando Cangrejita y su papá Cangrejo salen de la poza donde viven para iniciar una excursión: ir al mar. Al inicio Cangrejita está muy emocionada, pero al momento de ver la magnitud del mar y de sus olas, su felicidad se transforma en miedo.

 

¿Qué significa para ti la palabra acompañar?, se le pregunta a Chris Haughton. “Es compartir aprendizaje, incluso, desde el hecho de compartir una historia. Por ejemplo, leer un libro con alguien más es lo que más disfruto en la vida, porque es iniciar juntos un viaje”, responde.

 

Una de las cosas favoritas del autor es leer con los niños porque comparte una experiencia positiva. “Es un poco parecido con el acto de ir al teatro, porque se juntan muchas personas para compartir un momento, es jugar juntos con la imaginación”, comenta.

 

En el libro editado por NubeOcho —y ya disponible en las librerías del país—, cuando Cangrejita se enfrenta al mar es apoyada por su padre, quien le enseña cómo nadar y cómo identificar los colores del mar.

 

¿La experiencia es un acto de solidaridad?, se le cuestiona. “Cuando empiezo algo nuevo tengo la resistencia por el miedo, pero me digo a mí mismo que las cosas saldrán bien. Si nosotros adultos sabemos que antes no queríamos ir a la escuela y luego la disfrutamos, debemos decirles a los niños que no pasa nada, ellos no lo saben, entonces es muy importante mostrarles que disfrutarán muchas cosas, incluida la escuela”, indica.

 

Para Chris Haughton es vital que los creadores de libros infantiles, al momento de escribir, piensen en los niños pero también en los adultos. “Necesitamos que los adultos también disfruten de la historia porque son ellos quienes les leen a los niños; si ellos no disfrutan la lectura, los niños tampoco. Por eso siempre pongo una acotación en mis libros. En esta ocasión elegí a Anaïs Nin, quien escribió: La vida se contrae o se expande en proporción de la valentía de cada uno”, señala.

 

¿Qué debe aprender el adulto de los niños?, se le pregunta. “A ver el mundo desde el punto de vista del niño, por ejemplo, en este libro hay muchos colores y eso lo hace un mundo más luminoso y creo que es un elemento para que los adultos veamos un mundo con ojos más nuevos”, contesta.

 

La historia de No tengas miedo, cangrejita nació en México, cuando el autor visitó las playas de Oaxaca. “Hace cinco años fui a Mazunte y cuando estaba mirando la playa, vi las grandes olas y a los cangrejos en ellas, cada uno con diferente personalidad frente al mar. Fue algo muy divertido”, recuerda.

 

La mayoría de sus historias, añade, nacen de mi imaginación; sin embargo, este libro es el único que hice a partir de algo concreto que miré. “Normalmente intento hacer una historia visual y luego encuentro un animal que encaja bien en ella. Cuando hice mi primer libro (A bit lost) estaba usando colores normales, aburridos, pero después visité Chiapas y en mi cabeza los colores se volvieron locos”, narra.

 

Chris Haughton indica que actualmente, en Irlanda, la producción de libros ilustrados para niños vive un buen momento. “He leído en un artículo que por primera vez los libros infantiles y de ficción han vendido más que las ficciones para adultos, especialmente los libros que son para niños muy pequeños. Pienso que ésa es una edad de oro para iniciar la lectura”.