RESCATE. Dolores Jiménez Plan escribió los planes Político y Social de Tacubaya y de Ayala, se unió a la causa zapatista y fue nombrada general brigadier; estuvo encarcelada y organizó manifestaciones para impulsar el voto de la mujer y contra el gobierno de Huerta, dice Oresta López Pérez, investigadora de El Colegio de San Luis.

 

Oresta López Pérez recupera la biografía y documentos inéditos escritos por Dolores Jiménez y Muro.

 

Dolores Jiménez y Muro (Aguascalientes, 1848-Ciudad de México, 1925) fue la intelectual que escribió planes políticos vitales para la historia del país, como el Plan de Ayala; fue la periodista que por su sólida pluma se convirtió en presa política catorce veces y fue una revolucionaria con el grado de general brigadier. No obstante, la violencia política contra las mujeres ha hecho que su nombre sea desconocido para los mexicanos.

 

Así lo comenta Oresta López Pérez, historiadora e investigadora de El Colegio de San Luis, quien actualmente recupera la biografía y documentos inéditos escritos por Jiménez y Muro.

 

“En México, colocar a las mujeres en la política todavía es un reto. Si hacemos un recuento del periodo reciente encontraríamos a personajes que repuntaban como grandes mujeres en la historia y que después fueron subsumidas a diferentes posiciones. Hay mucha violencia política contra las mujeres que hace que no se visibilicen muchos personajes”, opina la experta.

 

Dolores Jiménez y Muro nació en Aguascalientes. A los 9 años llegó con su familia a San Luis Potosí donde recibió educación y delineó su lucha política mediante la creación del club liberal Hijas de Cuauhtémoc.

 

“Desde los clubes liberales se planteaba la no reelección, construir una República con base en una constitución y tener un país pacifista, principios que fueron violentados por Porfirio Díaz cuando decidió reelegirse. En esos clubes empezaron las primeras luchas feministas por tener acceso a la educación, al trabajo, al sufragio, al divorcio, a la tierra y a un conjunto de derechos que estaban vedados para las mujeres en el siglo XIX”, comenta López Pérez.

 

 En el caso del club Hijas de Cuauhtémoc, Dolores impulsó el sufragio y convocó a manifestaciones, con sus compañeras en la Ciudad de México, contra el régimen de Huerta.

 

“En ese periodo se da a conocer que ella es una feminista e incluso desde la cárcel escribió cartas que muestran su sólido pensamiento por la defensa de los derechos de las mujeres, la no reelección y la democracia en México. Esto la colocó en la mirada nacional al grado de ser presa política en 14 ocasiones”, señala la historiadora.

 

Jiménez y Muro se dedicó al periodismo y algunas de sus colaboraciones se publicaron en la Revista Vésper y en El Diario del Hogar, además fue directora del periódico La Voz de Juárez, trabajo que le costó ir a prisión cuando tenía 65 años, y posteriormente ser llamada por Emiliano Zapata a sumarse a su lucha agraria.

 

“Ella publicó en muchos periódicos, recibió apoyos económicos por su trabajo y toda su vida vivió de esos ingresos. Fue reconocida por los anarquistas, por los Hijos del Ahuizote, como una escritora política muy sólida”, destaca López Pérez.

 

— ¿Dolores escribió el Plan de Ayala?

 

— Fue una periodista con buena pluma y muy buenas ideas, no hizo labor secretarial, ella era intelectual. El Plan de Ayala se hizo con los campesinos y los representantes indígenas, pero alguien debía darle forma al documento porque los planes políticos son una obra colectiva, nunca son el deseo de una persona, sino el de un grupo en que comparten acciones y exponen su vida para cambiar la historia.

 

“Cuando detuvieron a Dolores y la llevaron a la cárcel de Belén ya era considerada alguien que escribía planes políticos, anteriormente hizo el Plan Político y Social de Tacubaya, entonces era calificada como una intelectual peligrosa. Cuando Zapata se enteró de ella, preguntó quién era porque su deseo era invitarla a Morelos a que se uniera a su lucha”, explica.

 

En la cárcel fue tratada de manera dura porque pensaban que era aliada de Zapata, pues el Caudillo del Sur expresó su interés por ella, explica la historiadora. Cuando Dolores salió de la cárcel, se unió a la causa zapatista y fue nombrada general brigadier.

 

Zapata le pidió a Dolores Jiménez y Muro escribir un proemio al Plan de Ayala, el cual hizo y que hoy es poco conocido. “En ese texto Dolores puede percibir el lugar que va a ocupar Zapata en la historia de México”.

 

A la pregunta de por qué esta intelectual no figura en la enseñanza de la Revolución Mexicana, Oresta López Pérez opina que se debe a una resistencia académica y personal de quienes hacen investigación.

 

 “En el zapatismo ha sido muy difícil que vean a las mujeres como intelectuales, les pueden dar el rol de soldaderas, enfermeras, heroínas y buenas guerrilleras, pero nunca la dimensión intelectual e incluso, no reconocer que Dolores tenía más claro el Plan de Ayala que el propio Zapata u Otilio Montaño. En esta sociedad tan machista y sexista cuesta mucho trabajo dar otro lugar a las mujeres, siempre ocupan los lugares secundarios”, indica.