Tres provienen de un decomiso en EU y las restantes de entrega voluntaria de particulares mexicanos. La repatriación es un ejemplo de cómo impedir el saqueo del patrimonio, dice Marcelo Ebrard

 

México entregará un lote de 37 piezas arqueológicas a Perú, para que dichos objetos culturales, entre ellos, vasijas, vasos, esculturas y textiles sean repatriados a ese país sudamericano.  Así lo anunció ayer en conferencia de prensa Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, en conjunto con Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura, y Diego Prieto Hernández, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 

Prieto Hernández explicó que esta repatriación de las piezas arqueológicas que datan del 200 d.C. hasta la época  virreinal de Perú, “acredita el compromiso de México para que los estados puedan recuperar su patrimonio. Un lote de bienes arqueológicos patrimonial de Perú llegó a manos de las autoridades mexicanas, de diversos decomisos y de actos de entrega voluntaria”.

 

Al respecto, el perito y subdirector de registro de monumentos arqueológicos del INAH, Alejandro Bautista, detalló que tres piezas de las 37 provienen de un decomiso realizado en Estados Unidos.

 

“Las autoridades lo enviaron a nuestro país hace un par de años. El resto son de entregas voluntarias, de particulares aquí en la Ciudad de México y el Estado de México que tenían estos bienes en sus domicilios, pero de manera voluntaria decidieron reintegrar estos materiales al INAH”, indicó.

 

En ese momento fue cuando los especialistas de la dirección que encabeza determinaron que ese trataba de bienes que no forman parte del patrimonio mexicano, sino que eran representativos de las culturas peruanas.

 

“El lote se conforma principalmente de vasijas elaboradas en barro, vasijas como platos, ollas, cántaros escultóricos de diversas culturas y periodos precolombinos de Perú; una parte menor son dos objetos de piedra, dos artefactos de metal y el otro es una aguja metálica que es un ornamento para la vestimenta femenina en época inca”, destacó.

 

Los objetos decomisados son dos vasos de madera y una pequeña maqueta de piedra.

 

“Las piezas representan jaguares, felinos, rostros antropomorfos, algunos diseños simbólicos, geométricos, diseños esquemáticos y aparentemente, por ejemplo, los dos vasos de madera a que estamos aludiendo simbolizan una dualidad; entonces sí tienen que ver con las representaciones domésticas pero también tienen un alto carácter simbólico”, dijo Alejandro Bautista.

 

Uno de los dos textiles que se devolverán, señaló el especialista, llama la atención por su buen estado conservación. “A diferencia de (los de) las culturas mexicanas ­(en que) no se conserva con esa calidad, esa preservación de colores y diseños, es observable incluso a simple vista el entramado de los colores y los textiles que se utilizaron; de hecho en este lote 37 hay otro textil más”, enfatizó.

 

Respecto al decomiso de Estados Unidos detalló que fue en 2009 y 2010 pero fue hasta hace un par de años que las autoridades norteamericanas lo enviaron a México junto con otros bienes arqueológicos mexicanos.

 

“Las piezas de Perú se entregaron al INAH de colecciones de particulares radicados aquí en el centro de la Ciudad de México, se entregaron de 2017 a la fecha, la más reciente fue recibida el año pasado, en julio y agosto. A partir de ese momento se inició el trámite de regresarlas a Perú”, señaló.

 

En conferencia de prensa, Marcelo Ebrad dijo que la repatriación es un ejemplo de cómo  impedir el saqueo del patrimonio cultural, “se habla de un decomiso porque es ilegal, porque eso es un saqueo, y esto es nuestra responsabilidad. Esto significa que no sólo le estamos recomendando a algunos países europeos y de Norteamérica que restituyan el patrimonio cultural de los pueblos que lo crearon”.

 

Al término del evento, Pedro Sánchez Nava, encargado de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH señaló que se evitará el saqueo durante la construcción del Tren Maya y que el INAH contempla, como parte del proyecto, la apertura de tres zonas arqueológicas.