Para comenzar se pronunciaron palabras con mucho impacto sobre una familia que vino desde Polonia en los años 30 (asediada por la hostilidad política y social de la Europa del siglo XX) a establecerse a México. Se trataba de los integrantes cercanos de Enrique Krauze Kleinbort, hombre al que la Universidad de Guadalajara invistiera Doctor Honoris causa, ayer en el Paraninfo Enrique Díaz de León.

 

En el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el rector de la l Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Héctor Raúl Solís Gadea, dijo de Krauze que “sus contribuciones históricas en libros como Caras de la historia, Caudillos Culturales en la Revolución Mexicana, entre otros, han hecho que este reconocimiento tenga un significado particular: su pertenencia a este claustro nos reconcilia con nuestra tradición liberal”.

 

Su desarrollo y aportaciones en el ámbito histórico y social han considerado a Krauze “uno de los mejores historiadores de nuestro país”, agregó el rector general de la Universidad de Guadalajara, Ixcoátl Tonatiuh Bravo Padilla, quien también destacó que “ha sido de gran relevancia el abordaje que mediante textos ha realizado de personajes como Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza y otros que ayudan a “entender la historia superpuesta, o bien, complementada”.

 

De esa forma, Bravo Padilla anunció que por Mandato del Consejo Universitario, la Universidad de Guadalajara le entrega el título de Doctor Honoris causa, “por sus aportaciones en la investigación en la historia de México y de las Ciencias Sociales, su contribución al entendimiento de las instituciones y el proceso de cambio democrático del País, por su labor editorial y de difusión académica, científica y cultural”.

 

Seguido del acto protocolario, Krauze recibió el reconocimiento por manos del mismo rector, y la medalla conmemorativa que lució colgada al cuello el resto del evento.