Deuda. El antropólogo Bolfy Cottom señala que de diciembre de 2018 a la fecha, la Secretaría de Cultura federal no entrega los recursos para que les paguen. “No somos parte de lo que podría considerarse la mafia de la investigación académica y docencia”, añade

 

La Secretaría de Cultura federal no ha pagado a 204 investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el dinero correspondiente al Programa de Estímulos al Desempeño a la Investigación y de Estímulos a la Docencia de diciembre 2018 a la fecha, programa que es la base, por ejemplo, para documentar la declaratorias de patrimonio mundial ante la UNESCO o para preservar las zonas arqueológicas del país.

 

“No formamos parte de una elite de privilegiados, no somos parte de lo que podría considerarse la mafia de la investigación académica y docencia, somos trabajadores que hemos luchado por esta institución (el INAH) y por preservar el patrimonio cultural del país. Estamos defendiendo un derecho ganado”, señaló en conferencia de prensa el antropólogo Bolfy Cottom.

 

El también experto en política cultural comentó que el jueves 12 de septiembre a medio día, los investigadores y docentes del INAH entregarán en la Secretaría de Cultura una carta que pide la resolución de la falta de pago.

 

“Dependiendo de la respuesta que nos dé la Secretaría de Cultura estamos considerando la presentación de una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y estamos haciendo una valoración para acudir al poder judicial vía demanda de amparo, pero confiamos que la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Hacienda y el INAH resolverán nuestras demandas”, comentó.

 

La falta de pago afecta a 171 investigadores y 33 docentes del INAH, entre ellos, investigadores eméritos como María del Consuelo Maquívar y María Esther Acevedo.

 

Sobre la cantidad de dinero no pagada, Cottom señaló que varía pues la asignación del apoyo depende del nivel del investigador ya que en la convocatoria se establecen seis niveles. Por ejemplo, en el nivel 1 los investigadores reciben dos salarios mínimos y en el nivel 6 los investigadores reciben 12.

 

“Estamos haciendo una defensa de la investigación básica que realiza nuestra instituto, sin ella, no se podrían hacer labores de investigación, no habría nuevo conocimiento”, comentó la antropóloga Rosi Garza.

 

El trabajo de los afectados que comprende a historiadores, antropólogos, lingüistas, etnohistoriadores y arqueólogos hace que el INAH genere 3 mil 400 eventos académicos y de difusión en el país, así como la publicación de 130 libros, 46 números de revista, 50 miniguías en inglés y español, y sostiene los 34 sitios patrimoniales inscritos ante la UNESCO.

 

CULTURA, SIN DINERO. En palabras de Bolfy Cottom, el Programa de Estímulos al Desempeño a la Investigación y de Estímulos a la Docencia —que existe de 1996— se pensó para compensar los salarios.

 

“Varios investigadores, parte de este monto de los estímulos, lo utilizamos para nuestras propias actividades, ya sea trabajo de campo, archivo, de biblioteca. En ese sentido, habría una repercusión en el campo de la investigación, hay una especie de depresión institucional que estamos padeciendo porque en vez de existir un estímulo, nos castigan”, dijo.

 

El Programa de Estímulos se planteó sobre la base de un programa de política pública cuando el INAH pertenecía al sector educativo, entonces, al no ser una prestación laboral, la exigencia de su pago nace a nivel de investigadores y no desde un sindicato.

 

“La SEP siempre ayudó a resolver este problema y ahora que formamos parte de la Secretaria de Cultura dicen que lo van a resolver con recursos autogenerados o nos dicen que no tienen una partida presupuestal. Queremos saber por qué estamos en esa circunstancia y qué mecanismos están encontrando para resolver estos estímulos”, enfatizó Cottom.

 

El pago de los estímulos se suspendió en diciembre del año pasado y el dinero de los recursos autogenerados aún no los entrega Hacienda al INAH.

 

“En esta situación pedimos que nos aclaren y paguen lo correspondiente del mes de diciembre a agosto, que es la fecha en que vamos. Además, tiene que haber una garantía de que se cumpla hasta la fecha, que es el 2020, porque es bianual este programa”, detalló Bolfy Cottom.

 

Los expertos confían que los 3 mil 918 millones 82 mil 297 pesos que el INAH tiene asignado en la Propuesta del Presupuesto de Egresos de la Federación, es decir, un 29.31% de todo el ramo cultural, contemple el tema de los estímulos.

 

“Desde finales de mayo buscamos acercamiento con la autoridad central del INAH planteándole nuestra inquietud, debemos reconocer que hubo aceptación de reuniones y diálogo; enviamos cartas, un derecho de petición pero de manera escrita no hemos tenido una respuesta que nos dé certeza jurídica”, indicó Cottom.

 

En ese sentido, añadió, “ahora nuestra intención es mantener un diálogo franco, abierto, constante con la autoridad, no es nuestro afán denostar, desprestigiar, ni confrontar. Queremos buscar una solución conjunta”.

 

Por último, Bolfy Cottom explicó que existen investigadores que reciben estímulos permanentes, “apoyo que se lo han ganado a pulso pero algunos ya fallecieron, ahí hay un tema sobre el monto financiero, qué ha sucedido. Se está violando nuestro derecho a la transparencia”.