La flor de nochebuena (Euphorbia pulcherrima) es nativa de México y América Central. Hoy es símbolo de las fiestas navideñas alrededor del mundo. Además, se enaniza mediante reguladores de crecimiento para evitar su forma arbustiva.

 

Es un pequeño árbol o arbusto caducifolio poco ramificado, que puede alcanzar hasta cuatro metros de altura.

 

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con nochebuenas se adornaban los altares a la madre diosa Tonantzin, y ahora sus colores que van del rojo intenso al rosa, incluso amarillo o blanco, son parte fundamental de la decoración navideña y en los nacimientos.

 

Los mexicas la llamaban, en náhuatl, cuetlaxóchitl («Flor que se marchita»), término que proviene de la unión de otros dos: cuetlahui, marchitar, y xochitl, flor.

 

Además de ser un adorno, entre los diversos usos medicinales de la flor de nochebuena, se encuentran los asociados a malestares femeninos y los relacionados con padecimientos cutáneos, así como en procesos inflamatorios. En la Ciudad de México, Morelos, Puebla y Sonora, su aplicación es por vía oral o externa, cuando se la usa para aumentar o promover la secreción de leche materna.

 

Es conocida en Sudamérica como flor del Inca, Estrella de navidad, Estrella federal (Argentina, Paraguay y Uruguay), Flor de navidad (Venezuela y Colombia) y pastora en (Nicaragua y Costa Rica).

 

Existen más de 100 variedades cultivadas de esta especie.

 

EL ORIGEN DEL NOMBRE  “FLOR DE NOCHEBUENA”

La flor de pétalos color de fuego, recibió el  nombre de “flor de noche buena” o “flor de Pascua” en el siglo XVII,   por monjes franciscanos, que la utilizaban para adornar los altares de los primeros templos, las procesiones conmemorativas de la navidad y la fiesta del Santo Pesebre, hoy muy arraigada en la localidad de Taxco Guerrero, porque es de las pocas plantas que  florecen en invierno y climas fríos.

 

SU DIVULGACIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS

En 1825, el médico, botánico y embajador de Estados Unidos en México, Joel Roberts Poinsett, impresionado por su belleza se llevó algunos ejemplares a su país, donde se dedicó a cultivarla con gran esmero en su invernadero y fue obsequiándola a sus amistades. Desde entonces, la flor de nochebuena fue conocida en muchas partes del Mundo.

 

Por esta razón, se le conoce como “poinsettia” en Estados Unidos y otros países de habla inglesa.

 

SU LLEGADA A EUROPA

Fue en el siglo XVII que fue  llevada a Europa por su belleza y aceptación, en el siglo XIX,–– de acuerdo con algunos historiadores ––, comenzaron a utilizarla en el Vaticano.

 

La flor formó parte del ornato de los templos religiosos, en las fiestas navideñas y se sabe que la Basílica de San Pedro, fue adornada con cuetlaxóchitl, la noche del 24 de diciembre de 1899, provocando la admiración de todos los visitantes por la belleza de la misma.

 

DISTRIBUCIÓN EN MÉXICO

Se distribuye en forma silvestre en el sur y el occidente de México, cultivada en todo el país. Se encuentran las poblaciones silvestres más grandes en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas.

 

Fuentes: Conabio, UNAM