Un equipo internacional de científicos del Observatorio Astronómico Nacional de China de la Academia de Ciencias de China (NAOC), descubrió un masivo agujero negro estelar en la Vía Láctea, el cual  tiene una masa 70 veces mayor que el Sol.

 

«Los agujeros negros de tal masa ni siquiera deberían existir en nuestra galaxia, según la mayoría de los modelos actuales de evolución estelar», dijo en un comunicado el profesor Jifeng Liu, quien dirigió el equipo de la Academia de Ciencias de China que realizó el descubrimiento.

 

Llamado LB-1, se encuentra a 15 mil años luz de distancia. Se cree que la Vía Láctea contiene unos 100 millones de agujeros negros estelares pero el LB-1 es dos veces más grande de lo que los científicos creían posible hasta ahora

 

Asimismo, estos agujeros negros estelares son diferentes de los llamados agujeros negros supermasivos, que se encuentran en el centro de las galaxias y pueden ser miles de millones de veces la masa de nuestro Sol, de acuerdo con la NASA.

 

Agujero negro estelar

Se forman normalmente como consecuencia de las explosiones de supernova, un fenómeno que ocurre cuando una estrella de gran tamaño se queman al final de su vida.

 

Según Reitze, la gran masa del LB-1 apunta a que «es un nuevo tipo de agujero negro, formado por otro mecanismo físico».

 

MÉTODO DE DESCUBRIMIENTO

Los investigadores hicieron el descubrimiento utilizando el Telescopio Espectroscópico de Fibra de Objetos Múltiples de Gran Área del Cielo de China (LAMOST).

 

¿Cuál es su función? Buscar estrellas que orbitan un objeto invisible, arrastrado por su gravedad, según los científicos.

 

Anteriormente, un agujero negro estelar solo podían descubrirse identificando las emisiones de rayos X creadas cuando devoraban gas de una estrella compañera.

 

En una declaración, los expertos señalan que el descubrimiento de LB-1 «encaja perfectamente» con otro gran avance en astrofísica: la detección de ondas en el espacio-tiempo causadas por colisiones de agujeros negros en galaxias distantes.

 

A principios de 2019, en un proyecto separado, científicos lanzaron la primera imagen de un agujero negro, revelando el objeto distante con asombrosos detalles.

 

La investigación se publicó en la revista Nature.